Las copias de seguridad en servidores son uno de los elementos más críticos de cualquier infraestructura digital. Sin embargo, también son uno de los más descuidados. Muchas empresas creen que tienen sus datos protegidos, hasta que ocurre un fallo y descubren que el backup no existe, no funciona o no sirve para restaurar el sistema.
A continuación repasamos los errores más comunes que cometen las empresas con las copias de seguridad, y por qué pueden convertirse en un problema grave para el negocio.
Pensar que “tener copias” es suficiente
Uno de los errores más habituales es asumir que, porque existe algún tipo de backup configurado, los datos están a salvo.
En la práctica, muchas copias:
- no se ejecutan correctamente
- fallan sin que nadie lo detecte
- no incluyen todos los datos críticos
Tener copias de seguridad no garantiza nada si no se verifica que realmente se están realizando y son utilizables.
No comprobar nunca las restauraciones
Un backup que no se ha probado es solo una suposición.
Muchas empresas descubren en el peor momento que:
- la copia está corrupta
- faltan archivos o bases de datos
- la restauración tarda demasiado
- el sistema no arranca tras restaurar
Probar restauraciones periódicamente es la única forma de asegurar que las copias cumplen su función.
Guardar las copias en el mismo servidor
Este es uno de los errores más graves y, sorprendentemente, muy común.
Si las copias:
- están en el mismo servidor
- se guardan en el mismo disco
- dependen de la misma infraestructura
un fallo grave, un ataque o una pérdida física puede eliminar tanto los datos como los backups al mismo tiempo.
Una copia que no está separada del sistema original no es una copia segura.
No definir qué datos son realmente críticos
Muchas empresas hacen backups “de todo”, sin priorizar.
Esto provoca problemas como:
- copias demasiado pesadas
- tiempos de restauración excesivos
- dificultad para recuperar lo importante primero
No todos los datos tienen el mismo valor. Bases de datos, configuraciones, correos o sistemas internos suelen ser mucho más críticos que archivos secundarios.
Frecuencia de copias inadecuada
Otro error frecuente es no ajustar la frecuencia de las copias a la realidad del negocio.
Ejemplos habituales:
- copias diarias cuando los datos cambian cada hora
- copias semanales en sistemas críticos
- copias demasiado frecuentes sin control
Si se pierde información entre la última copia y el fallo, el impacto puede ser muy alto, incluso aunque exista backup.
Confiar solo en copias automáticas básicas
Las copias automáticas son útiles, pero no siempre suficientes.
Muchas soluciones básicas:
- no incluyen bases de datos correctamente
- no guardan configuraciones del sistema
- no permiten restauraciones granulares
- no informan de errores de ejecución
Confiar exclusivamente en estas copias sin supervisión es un riesgo innecesario.
No proteger las copias frente a ataques
Las copias de seguridad también deben protegerse.
Errores comunes:
- backups accesibles desde el propio servidor
- credenciales compartidas
- falta de cifrado
- ausencia de control de accesos
En ataques como ransomware, es habitual que los atacantes busquen y eliminen primero las copias de seguridad.
No tener en cuenta el tiempo de recuperación
Muchas empresas se centran en “no perder datos”, pero olvidan algo igual de importante: cuánto tiempo tardarán en recuperar el sistema.
Un backup que tarda horas o días en restaurarse puede:
- paralizar la actividad
- generar pérdidas económicas
- afectar a la confianza de clientes y proveedores
La estrategia de copias debe contemplar tanto la pérdida de datos como el tiempo de recuperación.
Falta de responsabilidad clara
En algunas organizaciones nadie sabe realmente:
- quién gestiona las copias
- dónde se almacenan
- cuándo se revisan
- cómo se restauran
Cuando ocurre un problema, esta falta de claridad provoca retrasos, errores y decisiones improvisadas.
Tratar las copias como un tema secundario
El mayor error es considerar las copias de seguridad como un aspecto menor de la infraestructura.
Las copias no son un extra ni un complemento. Son una pieza central de la continuidad del negocio, al mismo nivel que el servidor, la red o la seguridad.
Ignorarlas, simplificarlas en exceso o dejarlas sin supervisión es una de las principales causas de pérdidas de datos evitables en empresas de todos los tamaños.
